Trauma
Un trauma es el impacto psicológico que tiene un acontecimiento estresante, violento o doloroso sobre la persona. Se podría decir que un trauma, es una herida emocional, una herida psicológica.
Dependiendo de la intensidad del trauma, pueden quedar secuelas de mayor o menor gravedad. Un trauma puede ser un accidente, a la pérdida de un ser querido, pasando por casos de maltrato, bullying, abusos…
Haber estado expuesto al trauma en la infancia suele dificultar el establecimiento de relaciones estables y de confianza en la edad adulta. Hay traumas que fueron reprimidos, congelados o cristalizados, pues no teníamos herramientas para afrontarlos.
Los años pasaron y las secuelas empezaron a manifestarse en nuestros pensamientos, emociones y en nuestra manera de establecer relaciones.
A veces, en forma de ansiedad, adicciones o conductas autolesivas. A veces como baja autoestima, dificultades sociales, trastornos
somáticos…
Los traumas no sanados, encuentran siempre la manera de salir al exterior.
Tipos de trauma:
Trauma del apego:
Surge de fallos reiterados de la figura de apego, que no pudo cuidar de manera a adecuada al bebé. Esto afecta a nuestra capacidad para regular las emociones y a nuestras relaciones personales.
Trauma complejo en la infancia o adolescencia:
Negligencia, abandono, maltrato, rechazo, ser testigo de violencia en casa, bullying… No sólo afecta a las relaciones, sino que puede estar en la base de complicaciones psicológicas, trastornos de personalidad, depresiones crónicas.
Shock postraumático en la vida adulta:
Se trata de un único acontecimiento, como un accidente o agresión.
Trauma interpersonal adulto:
Se debe a situaciones repetitivas y retraumatizantes. Maltrato físico o emocional en la pareja, mobbing.
Tratamiento para el trauma:
Los tipos de trauma y los síntomas que provocan estas heridas psicológicas son muy variados y requerirán de intervenciones adaptadas a cada persona y situación.
Pero hay varios puntos que considero esenciales:
- Proporcionar un espacio de seguridad y confianza absoluto en el que puedas sentirte tranquilo, cuidado y protegido.
- Restaurar un equilibrio emocional.
- Poner en marcha la resiliencia, que es la capacidad de recuperarnos de las dificultades o traumas, e incluso de salir fortalecido de ello.
- El tratamiento no se limita sólo a la sintomatología, sino que haremos un trabajo profundo que ayuda a sanar las heridas emocionales que el trauma pudiera haberte dejado.
Beneficios de la terapia para superar el trauma:
- Restablecer el sentimiento de protección y seguridad.
- Recuperar la confianza en ti mismo y en el mundo.
- Abrirte a la vida de nuevo, sin miedo.
- Mejorar tu calidad de vida, tu relación contigo mismo, así como tus relaciones personales.