Trastornos del estado de ánimo y depresión
La tristeza es la sensación de desasosiego, vacío, decaimiento y desmotivación que aparece ante algún tipo de pérdida,
fracaso o decepción.
Si perdemos a alguien, atravesamos una ruptura, un despido o un golpe importante de la vida, la tristeza será inevitable. Sentirnos tristes ante sucesos tristes es normal.
Pero eso no quita que sea un estado emocional doloroso y difícil de transitar.
Si bien la tristeza es una emoción natural que nos sumerge en un refugio para procesar nuestra pérdida, la depresión es una enfermedad que puede paralizar nuestra vida.
Existen muchos niveles de gravedad en los cuadros depresivos.
No hace falta tener un cuadro depresivo mayor para ir al psicólogo.
Si llevas una temporada más apagado de lo normal, con sensación de vacío y sin ganas de nada, pedir ayuda es más que recomendable.
Mi experiencia me ha enseñado que el síntoma más peligroso no es la tristeza, sino la apatía; esa pérdida de interés en lo que antes nos gustaba, la falta de ilusión y la desesperanza.
Estos síntomas nos indicarían la existencia de un posible cuadro depresivo:
- Cada día te cuesta más sacar fuerzas para llevar a cabo tus actividades diarias.
- Estás desganado, desmotivado…No te apetece hacer nada.
- Tienes pensamientos bastante negativos sobre ti mismo, el mundo o el futuro.
- Te sientes más cansado de lo normal, como sin energía.
- Aunque no estás especialmente triste, sientes que algo no marcha bien.
- Ya no consigues disfrutar tanto de las cosas que antes te gustaban.
- Estamos irritables, hipersensibles, o con ganas de llorar.
- O por el contrario, estás desconectado, como si no sintieras del todo.
- Te estás aislando poco a poco, cada día te apetece menos ver a la gente.
Si te sientes identificado con estos síntomas, te animo a pedir ayuda. Poner soluciones tempranas, cuando el problema es leve puede ser clave.
Tratamiento para la depresión u otros trastornos del estado de ánimo:
Trabajar a distintos niveles de profundidad, sobre tus emociones, actitudes, pensamientos y conductas, dando un repaso a tus relaciones personales e historia de vida.
No hay fórmulas mágicas para mejorar el estado de ánimo. Lo que hacemos en terapiaes una especie de “traje a medida” de recursos psicológicos adaptados sólo para ti:
El primer paso es conocer el problema, tener toda la información posible a mano para saber qué es lo que nos está pasando y porqué.
Análisis e introspección personal.
Análisis y gestión de estados emocionales tales como tristeza, vacío, culpa, sensación de impotencia o indefensión aprendida.
Reestructuración de pensamientos y distorsiones cognitivas, diálogo interno, creencias limitantes y estilos de afrontamiento.
Adquisición de estrategias de autocuidado físico, mental, emocional y social.
Adaptación de hábitos saludables, ocio y tiempo libre a tu estilo de vida.
Mejora de las relaciones personales y exploración de patrones de vinculación.
Fortalecimiento de las redes de apoyo.
Beneficios de la psicoterapia para la depresión y otros estados de ánimo:
- Subir el estado de ánimo y estabilizarlo para que no haya recaídas.
- Volver a disfrutar de la vida, recuperar el interés y el placer por las cosas.
- Resolver los conflictos que provocaban este malestar.
- Adquirir recursos emocionales valiosos y aumentar tus niveles de resiliencia.
- Mejorar tus relaciones y formas de vincularte.
- Conocerte mejor a ti mismo y mejorar de la autoestima y autoconfianza.
En definitiva, en terapia puedes reaprender a vivir con mayor bienestar y serenidad
